juangvieira@gmail.com
Mg. en Políticas Públicas Comparadas FLACSO México
Profesor Universidad Autónoma de Manizales UAM-Colombia

martes, 10 de mayo de 2011

ESTADO Y POLÍTICAS PÚBLICAS


Reflexiones libres sobre políticas públicas 2

Por Juan Guillermo Vieira

Hoy quiero tocar a la puerta de una de las dimensiones del estudio de las relaciones estado y políticas públicas a partir de la afirmación de que todo cambio en el estado implica cambios en las políticas públicas o en las acciones con que este cumple sus fines. Por supuesto no me voy a meter en camisa de once varas hablando sobre la concepción del estado, si es una super-institución o una colección de instituciones, una unidad de dominación, una asociación política, una unidad territorial, una formación histórica, una abstracción filosófica, un invento de la modernidad, una máquina opresora, o algo más.
Múltiples teóricos de la ciencia política y la administración pública (por mencionar dos intereses personales) además de muchos en otras disciplinas han reconocido los cambios en el Estado a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, tanto en Europa y los países del centro como en Latinoamérica. En la ciencia política esto ha decantado principalmente en el reconocimiento y por tanto estudio del neoliberalismo o neoconservatismo como ideología reconfigurante de los sistemas políticos actuales, mientras en la administración pública la decantación se ha dado hacia el New Public Management y la irrupción de los modelos gerenciales en el sector público, cuyos argumentos de implantación y lucha contra el modelo establecido ha tenido como caballito de batalla el agigantamiento y paquidermismo del Estado como estructura funcional. Las relaciones entre “neoliberalismo” y “new public management” pueden ser un tema de investigación interesante.
Dos perspectivas que se encuentran: un estado neoliberal funcionalmente debilitado y un estado gerencial (o con pretensiones de serlo) cooptado. En últimas dos tipos de estado sin racionalidad política, o mejor, que perdieron la racionalidad inherente a la noción de política derivada de la etimología que conforma la palabra, referida a la atención del populus, como la totalidad de seres humanos que hacen parte de un estado.
La lógica dual y de interacción recíproca entre estado y sociedad determina el marco principal de las políticas públicas. El paso del estado absolutista al estado liberal, este último minarquista, buscaba y busca hoy, garantizar la seguridad jurídica, la propiedad privada, la libertad individual, dirimir los conflictos, mientras adolecía de actividades en otras áreas, las cuales hoy consideramos importantes y por las cuales, como sociedad, reclamamos al estado.
En el estado absolutista apenas si puede decirse que hubo interacción sociedad y estado, ya que el absoluto encarna al estado mismo fundiéndose en él y su palabra está por encima de la ley, en muchos casos su palabra es la ley, idea cuya principal concreción se encierra en la expresión atribuida a un famoso rey francés que dijo “el estado soy yo”, en el mismo sentido la sociedad no tiene ningún control sobre las acciones del absoluto y apenas si puede decirse que existe algo parecido a lo que hoy conceptualizamos como sociedad. Cuando mas, en este tipo de estado, se puede hablar de políticas (extensiones volubles de la omnímoda voluntad del absoluto) para sostener al absoluto en el poder, políticas para la expansión territorial o políticas para subyugar y mantener al pueblo en condiciones dóciles, políticas de recaudo de tributos, y algunas otras.
Por su parte en el estado liberal, gracias a su fundamentación filosófica, los cambios en materia de políticas públicas, aunque son importantes en relación con el estado absolutista, se limitan a acciones, como ya mencioné, para garantizar la libre movilidad, sobre todo comercial, de las personas, asegurar la propiedad privada, la seguridad pública, entre otras, interviniendo lo menos posible en la actividad económica y para nada en las elecciones espirituales de la sociedad. No obstante, es importante anotar que pasar de la herencia y los apellidos como elemento de legitimación política, a la ley como reguladora de los procesos políticos y sociales, teniendo al estado como garante de la misma, es sin duda un avance hacia adelante. Además en el estado liberal están los orígenes del estado de derecho.
Desde el punto de vista del estudio de las políticas públicas un importante elemento a tener en cuenta es la relación estado – gobierno. De alguna forma es éste último el encargado de promulgar e implementar el impulso a la acción del estado para cumplir sus fines, independientemente de que sistemas y regímenes políticos nazcan, crezcan, a veces se reproduzcan y siempre mueran, sin importar que miles de gobiernos (paquetes de funcionarios gubernamentales y líderes políticos) se sucedan unos a otros continuamente, el estado mantiene su impulso a la acción, es este impulso el que da vida a la famosa expresión de las políticas públicas como el “estado en acción.”
En el marco de la evolución de esta compleja relación tuvo surgimiento una nueva forma de estado determinante para el surgimiento del campo de las políticas públicas, se trata del estado interventor luego conocido como estado de bienestar, distinguible fácilmente de los modelos anteriores por que asume amplias responsabilidades en la entrega de bienes y servicios a la sociedad. Los orígenes de este tipo de estado se encuentran en las propuestas o políticas de seguridad social de Bismarck en la Alemania en formación de finales del siglo XIX, y alcanzaría su máximo impulso con el New Deal de Roosevelt, con la propuesta macroeconómica de J. M. Keynes a mediados de 1930, ambas justo después de la Gran Depresión en USA, y especialmente después de la segunda guerra mundial con los procesos de reconstrucción. Más o menos durante 50 años, hasta 1980, sería el modelo preferido por la mayoría de las democracias occidentales, e incluso de otros modelos no tan democráticos.  Por supuesto a mayores responsabilidades mayor necesidad de recursos técnicos, humanos, financieros, entre otros, esto llevó al crecimiento de la administración pública y la burocracia en la mayoría de los estados del mundo, ralentizando su accionar, sumado al aumento creciente de la fragmentación de las demandas sociales. El análisis de políticas públicas será una de esas áreas de especialización técnica que se consolidará durante esta época, con preponderancia en los estados del centro.
El recorrido sucinto por la historia del estado, desde el moderno absolutista, al moderno liberal y de derecho, luego al interventor de bienestar y ahora al neoliberal - neogerencial, muestra sin duda la existencia de diferentes configuraciones de políticas públicas de acuerdo a cada uno de ellos, pero, y es sobre este aspecto que quiero llamar la atención, dejando abierto la posibilidad de escribir una pequeña reflexión al respecto más adelante o invitar a algún lector de este blog a que lo haga, dado que el vigor de la práctica y el análisis de políticas acaece en el marco del estado de bienestar, de ahí que, si como hemos visto ese modelo de estado está en franco retroceso en algunos países, en otros ya fue desmotado completamente, ¿cómo entender el nuevo entramado institucional, signado por el hecho que desde la sociedad se mantiene la misma presión sobre las instituciones estatales y gubernamentales como en la mejor época desarrollista de bienestar, mientras por otro lado el estado gerencial, corporativista y cooptado, desmonta las estructuras y las capacidades de respuesta, precisamente a las fragmentarias demandas sociales? Pero especialmente ¿qué dice el estudio de políticas públicas sobre esta nueva dinámica? ¿Fracasaron las reformas de primera, segunda, y las supuestas de tercera generación para subsanar los desequilibrios de las dos primeras? ¿Necesitamos volver al estado fuerte, interventor y guía de la sociedad, pero sumándole las experiencias aprendidas en el pasado? ¿Es la gobernanza una respuesta adecuada a esta nueva dinámica de reconfiguración de las relaciones sociedad estado? Estas y muchas otras preguntas quedan abiertas tanto para comprender al estado en su máxima abstracción como para hacerlo cuando se mueve (lo que es relativamente más fácil), es decir cuando actúa o cuando se desenvuelve en la acción pública, y todas estas y otras más deben hacerse con el fin de no perder el norte de la existencia social y recuperar el sentido de la misma, en cuanto a mejores preguntas mejores respuestas.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HOLA RE INTERESANTE! YO DOY ESA MATERIAS EN EL SECUNDARIO DE ADULTOS Y BUSCO AYUDA- VOLUNTARIOS Q DESEEN TENER UN AUDITORIO PARA DAR UNA CHARLA - DEBATE - AVISME ABRAZO
smavuiller@yahoo.com.ar